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LA IMPORTANCIA DE MIRAR POR LA VENTANA

Article de Ángeles Hernánez productora de Mr Miyagi publicat a l’Infoproa de dilluns 11 de maig de 2020.

Entramos en 2020 agotados. El año anterior fue extenuante. “Breve historia del Planeta verde” gana en Berlín. “El hoyo” en Toronto y Sitges. Estrenamos “El año de la plaga” y dirigimos “Isaac”…

Viernes, 13 de marzo, tenemos las maletas preparadas: Al día siguiente es el estreno mundial de Isaac en el Festival de Málaga, de ahí nos vamos a Guadalajara… una larga lista de viajes nos espera. Se decreta el estado de alarma. El mundo se detiene. La vida se pone “en pausa”. Nos quedamos mirando por la ventana.

Viernes, 20 de marzo, estreno de “El Hoyo”, se convierte en la película más vista en Netflix en Estados Unidos, España, Francia, México… Artículos en el New York Times, LA Times, boom mediático, las redes explotan… y nos toca gestionar eso desde el comedor de casa y en pijama. Sin poder celebrar, sin poder salir de casa… una película que ha costado horrores levantar… Ves todo pasar delante de ti como algo surrealista.

Mirar por la ventana es una de las paradojas más bellas de la vida cotidiana. Vivimos en la sociedad del hacer: siempre haciendo cosas, siempre produciendo… alguien que mira por la ventana está, simplemente, perdiendo el tiempo. Si no nos tomamos el tiempo de mirar por la ventana como un acto fundamental para entendernos, entonces nada de lo que hagamos tendrá sentido. Seríamos autómatas. Y la cultura es pasión. Las ventanas son espejos de aire libre por donde podemos mirarnos sin asfixia y permitir que la creatividad vuele. Mirar por la ventana debería ser una tarea apremiada por las oficinas y un acontecimiento diario para el espíritu. Y la cultura nace en esa contemplación por la ventana. Nos hace ser quienes somos. Y, ¿qué estamos haciendo con la cultura?

Son momentos extraños. Yo me refugio en las historias (una de mis ventanas) para intentar arrojar algo de luz (y esperanza) a tiempos de incertidumbre. En las primeras semanas del confinamiento, se produjeron dos hechos muy relevantes: China se convertía en nuestra aliada (enviando expertos y material) y Europa se convertía en nuestra némesis (con Holanda a la cabeza negando cualquier tipo de ayuda). No dejaba de ser notorio… y no novedoso.

Revivir la economía en Europa es una misión conjunta. Y si los Gobiernos no son capaces de trasladar a la población en situaciones de crisis que la UE es parte de la solución, Europa sufrirá un gran daño. ¡Imaginaos si China ofreciera a España e Italia un plan Marshall generoso! Mientras el anti europeísmo crece, China o Turquía han salido al rescate de los europeos. Y si no nos mantenemos juntos ahora, las fuerzas antidemocráticas y antieuropeístas intentarán llenar ese vacío. Durante la crisis financiera, la falta de solidaridad europea también provocó que infraestructuras en Grecia o Portugal, como puertos, acabaran vendidas a China. La “gira de ayuda” que China lanzó para pequeñas empresas en el norte de Italia, fue un método de expandir su influencia en Europa.

Estos movimientos estratégicos que se están dando a nivel político en el mundo no pueden pasar desapercibidos. Pero, ¿qué tiene que ver con nosotros? ¿Quién es nuestro “amigo chino”? ¿Quién se queda con lo más valioso que tenemos, nuestro talento? ¿Quién ocupa nuestros puertos? ¿A cambio de qué?

Sin políticas culturales agresivas, decididas y fundamentales por parte del gobierno estamos vendiendo el talento muy barato. El talento español es uno de los mayores assets de Netflix, según publicaban. Nosotros lo hemos visto suceder desde la ventana, cuando nos costó 4 años de trabajo desarrollar, producir y lanzar la película.

Lo que pediría a los gobiernos es que reaccionasen para defender nuestro talento desde productor@s, director@s, guionistas y técnic@s. Cualquier patriota debería defender sus puertos y uno de nuestros mayores puertos es la cultura.

En estas semanas hemos descubierto que podemos vivir sin aviones, sin tiendas, coches o restaurantes pero no podemos vivir sin música, libros, películas o series. La diferencia entre volverse loco o mantener la cordura la otorga el arte. Por eso, la cultura es un derecho humano de primera necesidad.

En la II Guerra Mundial le propusieron a Churchill recortes en cultura. Su respuesta fue: “¿Quitarle el presupuesto a cultura? Entonces, ¿para qué luchamos?”.

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